Cómo usar la voz pasiva y la voz activa en tus artículos científicos

Como académicos, al igual que tú nos encontramos con textos en voz pasiva, con textos en voz activa y con textos que combinan ambas voces. Al no existir un consenso, algunos autores dudan sobre su uso en sus artículos científicos. Otros autores tienen sus propias preferencias. Sabemos que, cuando escribes y preparas tus manuscritos para la publicación, te enfrentas a multitud de decisiones que debes tomar. Aprovechando las consultas que hemos recibido sobre el uso de la voz activa en artículos de investigación, hemos preparado esta nota para ayudarte a tomar esas pequeñas decisiones en relación con el uso de las voces en tus manuscritos científicos. Creemos que un uso adecuado de la voz pasiva y de la voz activa te ayudará a transmitir con más claridad tus ideas.

¿Qué dice la literatura científica?

El uso de la voz pasiva está muy extendido en la literatura científica, aunque en las últimas décadas la voz activa se está haciendo un hueco entre nuestros manuscritos. Tradicionalmente, los artículos de investigación se han escrito en voz pasiva con el argumento de mantener la objetividad y mantener distancia con el texto. Sin embargo, tal y como Schimel (2012) nos recuerda: «La objetividad no proviene de cómo tratas tu escritura, sino de cómo tratas tus datos».

En la bibliografía sobre escritura y publicación científica, encontramos ejemplos tanto de defensores de la voz pasiva como de amantes de la voz activa. Ya en el año 1968, Pruitt publicaba el artículo “Passive Voice Should Be Avoided by Research Writers” [La voz pasiva debe ser evitada por los escritores científicos], donde explica que con el uso de la voz activa el autor incrementa la responsabilidad sobre su propio trabajo y el nivel de efectividad de su comunicación. Por otro lado, en 1981, Bush publicaba el artículo “The Passive Voice Should Be Avoided-Sometimes” [La voz pasiva debe ser evitada-A veces], donde indica que, a pesar de la nueva tendencia a favorecer la voz activa, los autores de textos técnicos necesitan la voz pasiva en construcciones que no requieren mención del sujeto agente.

En la Tabla 1 hemos recopilado las principales ventajas y desventajas sobre el uso de las voces activa y pasiva, según el criterio de expertos en escritura científica.

Voz Activa

+ Haces que tu contenido sea más visual y evocador (Schimel, 2012).

+ Los lectores pueden seguir más fácilmente tu texto, pues la activa refleja  la manera en la que hablamos entre nosotros en nuestro día a día (Greene, 2013).

+ Produces un texto más conciso.

 

– No te permite atraer la atención del lector hacia el objeto.

Voz Pasiva

+ Tienes el poder de quitar protagonismo al sujeto y de cambiar la perspectiva poniendo el énfasis en el lugar adecuado. Y eso es una ventaja considerando que hay lugares del manuscrito donde quien realizó la acción no es relevante (Schimel, 2012) o donde atraer la atención del lector hacia el objeto es conveniente (Plotnick, s. f.).

 

– Generalmente, debilitas la estructura de la oración. Pero esto no quiere decir que debilites la estructura del conjunto (Schimel, 2012).

– «Un abuso de la pasiva hace que el texto sea apagado y torpe» (Davidson y Delbridge, 2011). 

– Produces un texto más extenso. En concreto, un documento escrito en voz pasiva puede ser un 30 % más extenso que un documento escrito en voz activa (Greene, 2013).

¿Qué indican las guías para los autores y los manuales de estilo?

Algunas revistas científicas y manuales de estilo indican instrucciones para los autores sobre el uso de las voces activa y pasiva. Otras no indican instrucciones al respecto. Según nuestra experiencia, aquellas que mencionan esta cuestión o bien fomentan el uso de la voz activa, o bien invitan al autor a la reflexión para un uso adecuado de ambas voces. Te mostramos en la Tabla 2 algunos ejemplos.

Fuente

Neurology Journals (2021)

American Psychological Association (2020)

American Medical Association (2020)

University of Chicago Press (2010, p. 635)

Springer Nature (2021)

Instrucciones

“Avoid the passive voice. Be clear and direct”. [Evita el uso de la voz pasiva. Sé claro y directo.]

“Choose voice carefully. Both the active and passive voices are permitted in APA Style, but many writers overuse the passive voice. Use the active voice as much as possible to create direct, clear, and concise sentences”. [Elije la voz con cuidado. Las normas APA permiten tanto la voz activa como la pasiva, pero muchos escritores abusan de la voz pasiva. Utiliza la voz activa tanto como sea posible para crear oraciones directas, claras y concisas.]

“In general, authors should use the active voice, except in instances in which the actor is unknown or the interest focuses on what is acted on”. [En general, los autores deben utilizar la voz activa, excepto en casos en los que el sujeto es desconocido o el interés se centra en el objeto.]

“The choice between active and passive voice may depend on which point of view is desired. For instance, the mouse was caught by the cat describes the mouse’s experience, whereas the cat caught the mouse describes the cat’s”. [La elección entre la voz activa y la pasiva puede depender del punto de vista deseado. Por ejemplo, el ratón fue atrapado por el gato describe la experiencia del ratón, mientras que el gato atrapó al ratón describe la del gato.]

“Nature journals prefer authors to write in the active voice (“we performed the experiment…”) as experience has shown that readers find concepts and results to be conveyed more clearly if written directly”. [Las revistas de Nature prefieren que los autores escriban en la voz activa («realizamos el experimento…»), ya que la experiencia muestra que los lectores consideran que los conceptos y los resultados se transmiten con mayor claridad si se escriben de manera directa.]

Para profundizar en este tema, te recomendamos el reciente artículo de Ferreira (2021), “In Defense of the Passive Voice” [En defensa de la voz pasiva], en el que defiende que a los autores no se nos debería requerir que evitemos las formas pasivas, sino animarnos a comunicar nuestras ideas de manera clara, precisa y eficaz.

Recomendaciones para ayudarte a aumentar la claridad de tus manuscritos a través de un uso adecuado de la voz pasiva y de la voz activa

A partir de lo encontrado en la literatura científica y en los manuales de estilo, y con el fin de ayudarte a transmitir con claridad tus ideas y resultados, te recomendamos, siempre que sea posible, que uses ambas voces y no abuses de ninguna de ellas. En concreto:

1. Elige la voz en función del punto de vista deseado. Utiliza la pasiva donde no consideres relevante mencionar o enfatizar quién realizó la acción (esto es habitual en la sección de metodología).

2. Utiliza la voz activa en aquellos lugares donde el uso de la pasiva pueda resultar ambiguo; es decir, donde, de utilizar la pasiva, es posible que el lector se haga preguntas para entender tu investigación.

En todo caso, recuerda que debes tener en cuenta la guía para autores de la revista y la editorial de tu revista objetivo, así como el estilo de sus artículos científicos.

Recopilamos

Con base en la literatura científica y los manuales de estilo, te recomendamos, siempre que sea posible, que uses ambas voces y no abuses de ninguna de ellas en tus artículos científicos. En concreto, te sugerimos que elijas la voz en función del punto de vista deseado y que utilices la voz activa en aquellos lugares donde el uso de la pasiva pueda resultar ambiguo. Creemos que un uso adecuado de la voz pasiva y de la voz activa te ayudará a transmitir con claridad tus ideas y resultados. De esta manera, lograrás un mayor impacto.

Referencias

American Medical Association. (2020). AMA Manual of Style: A Guide for Authors and Editors. JAMA Network editors. New York: Oxford University Press.

American Psychological Association. Publication Manual Seventh Edition. The Official Guide to APA Style.

Bush, D. (1981). The Passive Voice Should Be Avoided-Sometimes. Technical Communication, 28(1), 19-20, 22. Society for Technical Communication. Consultado el 30 de marzo de 2021 en https://www.jstor.org/stable/43086758.

Davidson, A., y Delbridge, E. (2012). How to Write a Research Paper. Paediatrics and Child Health, 22(2), 61-65. https://doi.org/10.1016/j.paed.2011.05.009.

Ferreira, F. (2021). In Defense of the Passive Voice. American Psychologist. https://dx.doi.org/10.1037/amp0000620.

Greene, A. E. (2013). Writing science in plain English. University of Chicago Press.

Neurology Journals. (2021). Neurology Style Guide. Consultado el 30 de marzo de 2021, en https://www.neurology.org/style-points

Plotnick, J. (s.f.). How to Use Active Voice in the Sciences. University of Toronto. Writing Advice. Consultado el 30 de marzo de 2021, en https://advice.writing.utoronto.ca/types-of-writing/active-voice-in-science/

Pruitt, J. D. (1968). Passive Voice Should Be Avoided by Research Writers. The Journal of Higher Education, 39(8), 460-464. https://doi.org/10.1080/00221546.1968.11776535

Schimel, J. (2012). Writing science: how to write papers that get cited and proposals that get funded. OUP USA.

Springer Nature. (2021). Nature Portfolio. How to Write Your Paper. Consultado el 30 de marzo de 2021, en https://www.nature.com/nature-research/for-authors/write

University of Chicago Press. (2010). The Chicago manual of style. University of Chicago Press.

 

Autora: Ana Jiménez Rivero.
Correctora de estilo: Elena Hernández.
Fecha de publicación: 8 de abril de 2021
Última revisión: 13 de marzo de 2022